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El ombligo

  ¿Y si es el ombligo el centro de gravedad de nuestro cuerpo? Llevo ya unos días aceptando la idea de que en lo que en realidad me gusta es ir saltando de sitio en sitio escuchando, experimentando, viendo cosas nuevas. Parece que cuanto más mayor, más me urge ver un poco de todo. Siempre he tenido la sensación de que el no especializarme en nada era un error y ahora pienso que es lo más divertido del mundo y que desde luego, tengo un futuro prometedor (en plan, nunca en la vida me voy a aburrir) porque todo lo que me queda por ver y aprender es infinito. Hoy, he descubierto a Mario Guerra y, me ha resonado tanto, que abro nueva sección a la que voy a llamar "Tesoros" porque si a mí me ayuda, tal vez pueda ayudar a otros, así que espero encontrarte en el momento del camino en el que así sea. 

Experimento nº 1 - Dejar el café

   Ni la gallina ni el huevo, lo primero es el café Fecha de inicio del experimento: 20 de enero de 2024 Llevo sin tomar café desde hace aproximadamente una semana y poco. No sé si a vosotros también os pasa pero, a veces, empiezas a hacer algo que vas manteniendo en el tiempo y llega un día en el que te preguntas el por qué lo estás haciendo. Es como que pones el piloto automático sin preguntarte nada más. Esto me pasó el otro día. Dejé el café con el fin de experimentar si es verdad que a nivel de sueño mejoro, ya que últimamente me levanto más tiesa que las muñecas de Famosa. Me reafirmé mientras leía el libro de " Por qué dormimos " donde explicaba que el efecto del café puede durar de 6 a 7 horas, no a todos, ya que hay personas que son capaces de metabolizarlo súper rápido. Y luego le pregunté a Mónica (mi profesa de Chi Kung) que si estando en la aventura de dejar el café, podía tomar uno por la mañana y me dijo que si lo dejaba, lo dejaba. Esto tiene una explicación b...

Pila de petaca, culo de mandril

  Una cama. Cuatro bultos formados por patas y ronquidos debajo de las sábanas. Las 5 de la mañana y suena el despertador del móvil en el comedor, por aquello de no tener ciertas vibras tecnológicas cerca. Por supuesto suena también Alexa, no vayas a ser que falle el móvil. Llevo ya tres semanas haciendo ejercicio cinco días a la semana, no muy intenso pero el suficiente como para que mi flacidez no sea la versión más animada de mí misma, y pongo a Dios por testigo, como si fuera la Srta. Scarlett, que cada vez estoy más tiesa. ¿Cómo se explica esto? Porque es poner el pie en el suelo y soy como la de las muñecas de famosa versión chunga, no puedo ni agacharme prácticamente para sentarme en el WC. Y a la que caliento un poco, desaparece. Me siento en el trabajo, ni rastro. Me siento en el sofá, aparece. Está claro que es cuando los músculos se enfrían y también que lo de hacer el vago no le va, pero ¿por qué me pasa esto? Tengo la ligera sospecha de que a cierta edad, ir hacia musc...

Canciones para limpiar

No tengo prisa, pero tampoco ganas de perder el tiempo. Y con esta frase por montera, hoy añado a mi rutina diaria una lista de canciones para limpiar y mover un poco más el cuerpo. Porque no es lo mismo fregar los platos en silencio que cantando una canción a todo trapo, sabiendo que tiene un significado (que te recuerda lo importante), una duración (cuando acabe, paras) y una verdad escalofriante, que cinco minutos dan para más de lo que te pensabas. Y con esta tontería, en nada y menos ya te has sacado un montón de cosas de encima. El nivel II es hacer una coreo. Tal vez algún día me grabe en vídeo. Pongo un ejemplo (teniendo en cuenta que nuestro piso mide unos 65 m) Objetivo de limpieza: TV, mueble y estanterías de esa pared Jai Ho Básicamente para menear el cuerpo y porque da subidón para empezar Objetivo de limpieza: Habitación de matrimonio, puertas de armario. Momentismo absoluto Un recordatorio de Carpe Diem. Objetivo de limpieza: Fregar platos y puertas de armarios de cocina...

El cambio es inevitable, el crecimiento es opcional

Autor: John Maxwell Catarsis: cualquier estado emocional extremo que resulte en renovación y restauración. A lo largo de mi vida, he tenido dos o tres momentos catárticos, este último sin ser el más fuerte, vino en el tiempo perfecto para que me pusiera las pilas, tal vez si no hubiese aparecido una bendita (y muy dolorosa) hernia discal a mis 48 años, ahora no estaría haciendo cambios tan significativos. El caso es que desde ese momento, mi vida se ha desarrollado así: Incapacitación casi absoluta durante más de cuatro meses. Peregrinación por diferentes clínicas y médicos que convirtieron mi piso en una farmacia. Un atisbo de fisioterapeutas con unas sesiones reducidas por tener mutua. Distintos profesionales de la salud a los que les explicas tu caso y lo primero que hacen es decirte su tarifa/hora. Una maravillosa acupuntora, terapeuta, pero sobre todo persona, que se cruzó en mi vida. No solo trata mi hernia, me acompaña a nivel emocional y nutricional. Mi hernia desaparece por co...