No tengo prisa, pero tampoco ganas de perder el tiempo.
Y con esta frase por montera, hoy añado a mi rutina diaria una lista de canciones para limpiar y mover un poco más el cuerpo.
Porque no es lo mismo fregar los platos en silencio que cantando una canción a todo trapo, sabiendo que tiene un significado (que te recuerda lo importante), una duración (cuando acabe, paras) y una verdad escalofriante, que cinco minutos dan para más de lo que te pensabas.
Y con esta tontería, en nada y menos ya te has sacado un montón de cosas de encima.
El nivel II es hacer una coreo.
Tal vez algún día me grabe en vídeo.
Pongo un ejemplo (teniendo en cuenta que nuestro piso mide unos 65 m)
Objetivo de limpieza: TV, mueble y estanterías de esa pared
Básicamente para menear el cuerpo y porque da subidón para empezar
Objetivo de limpieza: Habitación de matrimonio, puertas de armario.
Un recordatorio de Carpe Diem.
Objetivo de limpieza: Fregar platos y puertas de armarios de cocina
Para que nos centremos en lo importante.
Objetivo aspirar: Aspirar (un trozo, claro)
Porque es muy yo.
Objetivo de limpieza: WC y lavamanos (ya sabemos, lo que menos apetece)
Algo radical para algo que apetece menos.
Objetivo de limpieza: Tender o lo que tenga ver con ropa
Para dejar claritas las cosas.
A todos estos momentos hay que ponerle momento movimiento de culo derecha izquierda, derecha izquierda, con brío y, por supuesto, utilizar el palo de la escoba de micro, un clásico que mola mucho.
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